Jarrón de la Selva  – Ikram Mirali

 

Dicen que este jarrón no guarda flores,

sino memorias antiguas.

Nació del silencio de la tierra

y del ritmo secreto que une a todos los seres.

 

En su interior habita el guardián de la selva,

dibujado con líneas que no encierran,

sino que protegen.

Camina entre palmeras geométricas,

bajo un sol que no quema

y montañas que escuchan.

 

Cada forma es un latido,

cada color una huella.

Rojo como la vida,

verde como el origen,

dorado como lo sagrado.

 

Este jarrón no se rompe,

porque no está hecho de barro,

sino de equilibrio.

Es un refugio simbólico

donde la naturaleza recuerda

quién es

y nos invita a hacer lo mismo.

 

El Jarrón de la Selva